Interpelación al pluralismo mediático
En el número 48 de Razón y Palabra hallo una columna en la que Pedro Rojo aborda la problemática de la diversidad de fuentes informativas en Internet y del pluralismo mediático en general. El fenómeno Internet es una nueva Ilustración donde a la fe en el hombre se suma la fe en el progreso humano, a través de los avances técnicos y científicos: el impulso de los movimientos sociales; el fortalecimiento de las redes ciudadanas; la creación de un canal de comunicación, no controlado, horizontal y relativamente económico son algunas de las innovaciones sociales que está impulsando Internet en el ámbito sociológico.
Las reticencias de los periodistas a Internet, que sólo lo toman como un instrumento más, deben ser aplacadas por una consideración más acorde con el devenir tecnológico. Fenómenos como las salas de prensa virtuales dan buena fe de un acople y de un paso adelante en cuanto simbiosis Red-Periodismo.
Se constanta el profundo cambio, que es comúnmente apercibido por todos, que conlleva Internet:
La relación pluralismo-credibilidad le lleva a Pedro Rojo a constatar cómo las leyes inciden en este campo. El papel de los Estados es menos o más restrictivo, presente o ausente.
No hay duda de que el pluralismosiempre acaba de la mano de la libertad de expresión. La Ética se abre paso y a veces es necesario limitar ala libertad de expresiónpara garantizar la diversidad informativa. Es necesaria la restricción de ese derecho para permitir el desarrollo del pluralismo.
En la parte última de su columna aborda Pedro Rojo el tema de la concentración de los medios y el consecuente control que se detrae de ello. Es menos alarmista que Juan Varela en una entrevista, de la que ya nos hicimos eco, en la que refería que el control de los medios en España conlleva una declarada falta de transparencia.
Pedro Rojo sitúa el tema desde otra perspectiva, en la que hay un hueco para el pluralismo: define y puntualiza conceptos como "control", "diversidad del control", y el papel clave de los "destinatarios" en la "zona de difusión". Los destinatarios con sus elecciones fomentan la pluralidad, aunque ellos mismos se vean impelidos porla presencia o ausencia de ésta.
La conclusión a la columna redunda en la necesidad vital del pluralismo para las actuales sociedades mediáticas. Una savia que debe recorrercomo flujo vital y que el mercado porsí solo no garantiza. Veladamente se nos encamina a la necesidad de cauces legales y normativos que tipifiquen transgresiones y que velen por buenos usos.



