Leo la entrevista de Daniel Gamper a Zygmunt Bauman en el Portal de filosofía internàutica. Me queda claro que es un presente de precariedad.
Opone el autor polaco la modernidad líquida actual a la sólida pasada. El concepto de líquido trae connotaciones de inestabilidad y consideraciones negativas:

En pocas palabras: la modernidad sólida fundía los sólidos para moldearlos de nuevo y así crear sólidos mejores, mientras que ahora fundimos sin solidificar después.

Dominan la incertidumbre, la inseguridad y la vulnerabilidad. Con el advenimiento de la modernidad líquida además se ha ganado lo siguiente:

Libertad a costa de seguridad. Mientras que para Freud gran parte de los problemas de la modernidad provenían de la renuncia a gran parte de nuestra libertad para conseguir más seguridad, en la modernidad líquida los individuos han renunciado a gran parte de su seguridad para lograr más libertad.

La reconciliación entre ambas es difícil. Son indispensables y además:

El problema es que son al mismo tiempo incompatibles y mutuamente dependientes.

En la entrevista se le sigue preguntando a Bauman sobre su idea de la comunidad, asociada en su seguridad a una concepción cerrada.
La comunidad implica solidaridad y necesidad mutua y puede tener un lado positivo y otro lado negativo, el que lleva a la unión para la marginación de un ente externo.
En la conclusión de su entrevista Zymunt Bauman reflexiona sobre pesimismo y esperanza. Se reconoce no optimista, pero afirma tener esperanza en el género humano. En la línea de su modernidad "líquida" concluye:

No hay razones sólidas para ser optimista. Pero Dios nos libre de perder la esperanza.