Innovar, pero apasionadamente
De la mano del Blog de Rodrigo González Fernández llego al conocimiento de un artículo de opinión de Franc Ponti. Habla de la innovación y su significado en la empresa y fuera de ella.
El deseo de innovar siempre es una desiderata que no siempre se cumple. Franc Ponti menciona al sociólogo francés:
Es la cultura del simulacro que denunció sabiamente el sociólogo Jean Baudrillard. Una cosa es ser realmente innovador y otra muy diferente es establecer estrategias para que sólo lo parezca..
Se relaciona la innovación con la tecnología y con la creatividad, pero campos como la publicidad y el arte (en ésta última) demuestran que andamos escasos de recursos.
Sin embargo, innovación y creatividad se diferencian. La innovación está muy ligada a dos facultades humanas: la motivación y la pasión. Pone de relieve Ponti cómo no se fomenta el aprovechamiento de todo el potencial de los trabajadores en las empresas y hay estilos inadecuados de dirección. De la innovación vuelve a decir:
La innovación en la empresa actual debe romper reglas y normas establecidas. Hemisferio derecho y hemisferio izquierdo. Jefes y no-jefes. Imaginación y logística. Peter Gabriel y Albert Einstein. Cirque du Soleil y 3M. Joan Brossa y Stephen Jay Gould.
La empresa innovadora no sojuzga. Busca la creación y el riesgo. Reconoce su límites pero intenta flanquearlos. Reconoce que puede que esté todo inventado, pero mira con otros ojos la realidad y ahí radica la diferencia, el quid de la cuestión.




