Me han sugerido la lectura de un libro y yo, a mi vez, os lo sugiero a vosotros. El libro, de editorial Icaria, es el título de mi post. Habla de política, de la desculturalización, de la actualidad sangrante.
Serge Latouche, profesor emérito de Economía de la Universidad d´Orsay justifica su obra de la siguiente manera, en una lúcida "radiografía":

La era conocida como "los treinta gloriosos" hacercenado la sociedad como un cáncer. La desculturalización y la despolitización han avanzado a pasos agigantados tras la máscara de la abundancia. Algunas voces denunciaron y analizaron el fenómeno con más o menos acierto, como Passolini, Illich o Guy Debord. La destrucción de las ciudades en tiempo de paz, con la "periferación" de las nuevas clases medias o inmigrantes (en entornos de grandes conjuntos de viviendas seriales), el auge de la gran distribución (súper e hipermercados) que avanza paralelo al coche y a la televisión, socavan subrepticiamente la ciudadanía, fabricando una segunda población casi invisible y sin voz, pero que con gran gusto se deja manipular por el poder mediático y sin escrúpulos, vinculado a las grandes firmas transnacionales. La mundialización, favoreciendo el descuido y la desmantelación de las redes de protección social, ha llevado a cabo el proceso de destrucción de la cultura popular. Estas transformaciones han abierto el camino a una clase política, populista, corrompida, cuando no directamente criminal. En Italia, el "fenómeno Berlusconi" es la ilustración llevada a la caricatura. Pero la "berlusconización", con o sin el "cavaliere", hace llegar su devastación a toda Europa, y más allá. El fenómeno de las "mayorías satisfechas" —bien analizado por John Kenneth Galbraith— que modifican los equilibrios de las clases medias de la solidaridad hacia el egoísmo individual, junto a unos Estados occidentales que, en plena contrarrevolución neo-liberal, iban socabando el Estado social, ha hecho posible esta transición, a la vez que la enmascaraban. Debemos hacer lo que sea para ahorrar a nuestro país (Francia) este totalitarismo rampante y mediático, policial y economicista del que Sarkozy es el abanderado arrogante.